Punto de Partida

El mundo se fragmenta; el Perú, dentro. Cada uno en su propia orilla, en su propia visión de la vida. Pero sobre todos, el cielo no se parte. Es el único elemento pictórico geográfico que no admite cercas ni fronteras. Quizá por eso el verso de Leoncio Bueno —poeta proletario, migrante, afroperuano— es un buen punto de partida de esta edición de Correspondencias Fílmicas Peruanas. Escribo sobre el cielo / En el color del cielo, dice. Escribir sin dejar huella visible y, al mismo tiempo, dejar la única huella posible.

Escribir sobre el cielo no como lienzo sino como asunto, como materia, como diccionario. Observar para citar la luz que cambia, el color que no se repite, lo que se mueve y ya no está cuando se nombra. Una escritura hecha de impermanencia: el cielo como sujeto que se sustrae de toda discusión, y que sin embargo deja su tono en todo lo que toca. Un escribir, estando. Como estas cartas.

Cuatro parejas de artistas audiovisuales peruanos menores de 35 años, de distintos recorridos vitales y con lenguajes que no se conocen entre sí, se escriben en imágenes en movimiento. En ese intercambio aparece un léxico que ninguno traía solo. El gesto de confiar en el otro, tender una imagen sin garantías, esperar que encuentre respuesta, construye el color del cielo común.

Esta galería abrigará, entre junio y agosto de 2026, las correspondencias que serán publicadas con periodicidad semanal.

Antolín Prieto
Curador